Murano
Murano, una de las islas de la laguna veneciana, es famosa por su cristal, sobre todo por sus lámparas.
Murano fue fundada por los romanos y prosperó, en un principio, como puerto pesquero gracias a su producción de sal y a ser un centro de comercio. A diferencia de las otras islas, Murano acuñaba sus propias monedas.
Es en el 1291 cuando todos los cristaleros de Venecia se mudan a Murano por el riesgo de incendios. Durante el siglo XIV, las exportaciones de cristal y espejos comenzaron y la isla ganó fama. Llegó a ser la mayor productora de cristal de Europa, inventó el cristal aventurine y se hizo más conocida aún por sus lámparas de araña.
Además de las fábricas de cristal, otras atracciones de la isla son la Iglesia de Santa María y San Donato, con sus mosaicos bizantinos del siglo XII y donde se encuentran, según se dice, los huesos del dragón que mató San Donato; la Iglesia de San Pietro Martire, con obras de Tintoretto y Bellini, y el Palacio da Mula.
Existe, además, un Museo del Cristal que se encuentra en el Palacio Giustinian.
Para llegar a la isla, puedes tomar el “Vaporetti” número 12, 41 o 42.
Aquí os dejo un vídeo donde podéis ver el proceso de elaboración de una figura de cristal, explicado por un de los muchos guías que realizan visitas a estas fábricas de cristal.
